viernes, 10 de julio de 2015

silencio

que este silencio permanezca dentro, que no salga, que nadie te cuente, que se aviven los fuegos y las lluvias en este silencio....

miércoles, 29 de agosto de 2012

 El periodismo del bicentenario
 
 
 
El año 2010 se celebró el Bicentanerio de la Revolución de Mayo en nuestro país. Las calles de la ciudad colmadas de miles y miles de ciudadanos mostraban un escenario diatralmente opuesto al que ofreció el Centenario. En aquel 1910 la opulencia porteña se paseba ante las miradas de los pobres y marginados que fuera de la escena bregaban por un lugar en el espacio social de la época.
En ese tiempo se destaban los diarios como " La Prensa", el cual se destacaba por ser un diario de lenguaje recio y afirmaciones rotundas; " La Nación" orientador de los mitristas y definido por su fundador como " una tribuba de doctrina" y " El Diario" que buscó para diferenciarse darle relevancia a la información política con humor y a las noticias de carácter social realizarlas en un estilo directo.
Han pasado 100 años, han pasado gobiernos democráticos y dictaduras atroces; voces que fueron acalladas , voces que defendieron la libertad y el estado de derecho pagando con sus vidas o el exilio el derecho a expresar sus ideas. El periodismo argentino ha sido un actor protagónico en los caminos de esta historia. El desafío que en estos días atraviesa a nuestra sociedad es la posibilidad de discernir quién habla, desde qué lugar, a quién en los medios de comunicación

lunes, 13 de agosto de 2012

CANALLA

Solo un canalla puede preguntarle a una nena de 11 años si alguna vez le festejaron su cumpleaños, sabiendo que jamàs sus padres pudieron hacerlo. Jorge Lanata, en su progrma de ayer lo hizo. Puede criticar al gobierno, puede estar en contra de todas sus medidas pero utilizar a una niña y su llanto para mostrar la pobreza solo lo hace un canalla.

sábado, 11 de agosto de 2012


La cintura cósmica del sur





Olvidar el pasado, vivir en un presente continuo desconociendo el entramado que nuestras vidas tienen con los hechos que nos han precedido, es clausurar la puerta a la experiencia de sabernos parte de ellos. Ese pasado que duele, que se estrecha la mano en un callejón a oscuras con las guerras que destrozaron pueblos y países originando éxodos hacia nuevos horizontes fueron las que conformaron nuestra identidad. Pero no hay que irse demasiado lejos, ni viajar miles de kilómetros, un recorrido por las calles de La Boca nos devuelve la historia de los inmigrantes europeos de principios de siglo y la de nuestros hermanos latinoamericanos.

La historia nos revela que la inmigración fue un componente significativo en la dinámica demográfica argentina como también lo fue en la vida social, económica y cultural de nuestro país. Argentina fue junto con los Estados Unidos y Brasil uno de los países de mayor recepción  de la emigración transatlántica de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Caminando por las calles de La Boca se observan los resabios de aquellas inmigraciones pero también de las nuevas, especialmente de los migrantes paraguayos que han elegido ese barrio como su lugar en el mundo.

En su mayoría, los hombres son trabajadores de la construcción y las mujeres del servicio doméstico. Hombres que arrastran carretillas repletas de arena intercambian palabras en su lengua nativa, el guaraní, regresando por unos instantes a un pasado común mientras se acercan a la canasta colmada de chipá. Y las mujeres se encargan del cuidado de los niños y de la limpieza de los hogares de muchas familias argentinas, que las integran a sus prácticas diarias, a sus confidencias y al círculo de sus afectos más entrañables.

El lado oscuro de la luna enceguece cada vez que políticos irresponsables manipulan a la opinión pública utilizando a los migrantes como chivo expiatorio de todos los males que aquejan a nuestra sociedad, como el déficit habitacional, la ocupación ilegal de inmuebles y hasta la prestación de los servicios de salud en los hospitales públicos y gratuitos que se extienden por toda la ciudad de Buenos Aires. Se deriva así, la atención hacia el otro, alentando las peligrosas fuerzas de la xenofobia.





***



--- ¿Por qué eligieron La Boca para vivir?

--- Vinimos  a La Boca porque había más ambiente de unión, era cómodo trabajar y ya acá estaba mi tío en la calle Brandsen y nos consiguió dónde vivir.



Lilian Mendoza Espinola sonríe, tiene 36 años, dos hijos David y Yanina, trabaja en su propio negocio desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche, apenas un descanso de 2 horas la devuelve a su casa, a tomar un borì borì, espeso caldo que contiene bolitas de maíz con queso.

Quiere hablar, quiere contar su historia.

Llegó a la Argentina en 1992 con su esposo, Eliodoro, él empezó a trabajar en “ IL Materello, restaurant que se encuentra en la calle Martín Rodríguez, es un conventillo reciclado con buen gusto y excelente atención, de precios muy elevados dónde van los jugadores de Boca y otras estrellas del fútbol nacional. Alquilaron una casa en Pinzón y comenzó a trabajar “cama adentro” en una familia, los Tachi, a quienes nombra con afecto genuino.



--- ¿Tus hijos hablan el guaraní?



--- Ellos entienden el idioma pero no lo hablan, los dos son argentinos. Mis hijos se unen más con los argentinos que con los chicos paraguayos. A los chicos les cuesta hablar en guaraní por más que uno les hable, ellos nos entienden pero no lo hablan.





Lilian no puede ocultar la vergüenza o quizás el dolor que esto le produce, su rostro deja de sonreír, mira el grabador como un testigo insobornable, sospecha que su lengua de no ser hablada por sus propios hijos muera, lejos, demasiado lejos de su tierra natal.



--- ¿Pensaste alguna vez en regresar?

--- Y sí, tenemos la idea de volver. Allá es tranquilo pero no hay trabajo, acá hay trabajo. Cuando logré tener el negocio sentí que tenía algo mío, allá no hay nada.



Sus ojos se quedan suspendidos en un manojo de llaves que toca y revuelve con fuerza o posiblemente en esa puerta que abrió a la esperanza sin contar que la nostalgia iba irremediablemente a colarse para mostrarle sus años más jóvenes y aquellos días calurosos que acompañaron su niñez en Quynde, lugar donde nació.



--- ¿Qué proyectos tenés ahora que lograste tener tu propio negocio?

--- Quisiera comprar una casa pero acá en La Boca y que mis hijos tuvieran una profesión, que trabajen pero que estudien lo que ellos quieran.



--- ¿Sentiste alguna vez discriminación?

--- Nunca, nunca la sentí, aunque acá no hay lugares para reunirnos, acá en La Boca… hay uno pasando el puente y es muy familiar, muy lindo, nosotros vamos siempre -le pregunté la dirección pero no la sabía, aunque sí que el puente era el Pueyrredòn-. Nosotros los paraguayos somos muy trabajadores, nadie puede decir que no trabajamos. Soy feliz de estar acá pero me quiero volver.



***



La Boca pertenece junto a Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya a la Comuna 4, los datos que arrojó el censo del 2010 (fuente INDEC) fueron los siguientes: de los países limítrofes con un total de 26.695 personas nacidas en el extranjero, 17.286 son nacidos en Paraguay. La población total de la Comuna  es de 217.640 personas.



Y cuando se nombra a Paraguay resuena en la memoria la guerra de la Triple Alianza, ésta que enfrentó a la Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay, entre 1865 y 1870. Hasta 1865 el gobierno paraguayo, bajo los gobiernos de Carlos Antonio López y su hijo Francisco Solano López, construyó astilleros, fábricas metalúrgicas, ferrocarriles y líneas telegráficas. La mayor parte de las tierras pertenecían al Estado, que ejercía el monopolio de la comercialización en el exterior de sus dos principales productos: la yerba y el tabaco. El Paraguay era la única nación en América Latina que no tenía deuda externa. El enfrentamiento respondió a los intereses británicos y al deseo de acabar con un modelo autónomo de desarrollo.

El conflicto bélico del Paraguay fue una gran matanza cercana al genocidio. Antes del inicio de la guerra su población contaba con 1.300.000 habitantes. Al final del conflicto, sólo sobrevivían unas 200.000 personas. De éstas, únicamente 28.000 eran hombres; la mayoría de las cuales eran niños, ancianos y extranjeros. Del poderoso ejército paraguayo de 100.000 soldados, en los últimos días sólo quedaban 400.Las mujeres paraguayas como muestra de su valentía y compromiso, les pintaban los bigotes a sus hijos de entre 8 a 10 años para que su apariencia se confundiera y los alentaban para ingresar en la lucha. Luego del exterminio de gran parte de su población, la nación paraguaya nunca pudo recuperar su antiguo esplendor.

El caudillo catamarqueño Felipe Varela proclamó por una rebelión, negándose a participar en una guerra fratricida diciendo: “Ser porteño es ser ciudadano exclusivista y ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre. Soldados Federales, nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la amistad con el Paraguay y la unión con las demás repúblicas americanas”.

Ese compromiso que pregonaba Felipe Varela en el siglo XIX con la Constitución jurada y con la amistad que une a  Argentina con Paraguay se hizo efectivo frente al golpe del 22 de junio perpetrado por Federico Franco en contra del presidente Fernando Lugo. Las naciones del Mercosur suspendieron de manera temporal a Paraguay como miembro del órgano de integración latinoamericana e incluyeron al mismo a Venezuela.





***



Juan Carlos Vivas expone sus pinturas en Caminito, vive en La Boca desde que nació, tiene 47 años y habita una de las habitaciones de un conventillo sobre la calle Lamadrid al 800, en el mismo lugar hay muchos pintores que, como él, se unen a la bohemia mediante el pago de un alquiler. Alto, extremadamente delgado, cabello hasta la cintura y sombrero de paja, se dice budista y admirador de Salvador Dalí.



--- ¿Qué me podés contar de los cambios que se han producido en La Boca en los últimos años?

--- Si empiezo, no termino más. Acá está lleno de paraguayos, lleno… Hacen lo que quieren pero yo no me quiero pelear. Mirá, para poder exponer acá en Caminito me querían cobrar, y yo les dije: “ A mí, no eh! Soy de La Boca desde que nací, a mí no me van a cobrar”.



--- ¿Quiénes te querían cobrar, gente que vino de Paraguay?.

--- No, los que mandan acá en la feria -sin preguntarle, prosigue-. Antes era distinto porque había tanos y gallegos.



--- ¿No tenès amigos paraguayos?

--- No! Hay una familia que se construyó una pieza y cerraron el pasillo de entrada, ellos dicen que lo compraron, no sé. Ni hablarles quiero.



--- ¿ Lo intestaste por lo menos?

--- Para qué, todos se hicieron de Boca y gritan: “ Boquita… Boquita·”, no piensan en otra cosa, es como dijo Macri, la frontera es un colador, entra cualquiera. - enciende un cigarrillo y mira a su alrededor en espera de algún cliente europeo que se interese por sus cuadros-¿ No ves que a mí me saludan todos? A mí todos me conocen acá.

***



Alejada  ya de la feria y de Juan Carlos se escuchan los cantos dirigidos a los hinchas de Boca: “ Todos los llaman los negros de mierda, son los esclavos de Paraguay, viven en ranchos a dos cuadras del riachuelo, como los bagres comen mierda y nada más”.  El concepto de raza pertenece al mito pero no elimina la existencia del racismo y su nueva forma de expresión, el etnismo, que se basa no en las diferencias biológicas sino en las culturales. Nace como el huevo de la serpiente el prejuicio que permite delinear en una misma continuidad un “ nosotros” que se enfrenta a “ los otros”. Ese “otro” es tan semejante que se vuelve insoportable y se lo construye de manera imaginaria con los peores atributos, los cuales explican el odio o la bronca y quizás también los propios fracasos. Pero si a ese “otro” que el espejo se encarga de devolverlo cada día lo vemos en nuestra propia humanidad, otra historia comenzará a escribirse.

























Mónica  A. Iglesias
















miércoles, 25 de abril de 2012

volver, siempre volver, por aficciòn desmedida al ayer
cuando ya la lava del volcán se derrotiò y lanzò sus fulgores exànimes
                                                                       sobre las regiones amadas
mi genio màgico no alcanza
las imàgenes son demasidas para cargarlas sbre mis hombros,
estrellas perdidas, colores difusos, canciones mudas.
Y un interrogante que retorna, que duele, que sangra
¿ dònde estaba cuàndo a mi patio le robaron los jazmines?

Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática - Noam Chomsky leído por Ed...

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